Migrantes irregulares colapsan las atenciones del equipo de salud de Colchane

• Profesionales acusan que el campamento transitorio no cuenta con personal médico, por lo que ellos deben asumir esa sobrecarga para la atención de los migrantes que siguen llegando a Tarapacá a través de Bolivia.

• La compleja situación de estrés laboral ha provocado, señala el municipio de Colchane, que el personal sanitario ya no quieran seguir trabajando en la comuna.

Un efecto no previsto del flujo de migración irregular se ha reflejado de manera crítica durante las últimas semanas, en Colchane.

El equipo de la salud municipal de esa localidad dice sentirse “sobrepasado” con la crisis migratoria y lo están haciendo notar de manera pública: Afirman que, como consecuencia de la instalación del Campamento Transitorio en la frontera, ellos han debido asumir un aumento significativo de las atenciones a los migrantes que ingresan a Chile de manera irregular,  por pasos no habilitados.

Asimismo, explican que esta demanda adicional ha tensionado el sistema de turnos, incrementado la carga de trabajo y elevado el estrés laboral. 

La compleja situación tiene su origen en el campamento transitorio que el gobierno instaló a un costado del Complejo Fronterizo Integrado de Chile y Bolivia, el que fue levantado y está administrado por una empresa de eventos que -por su giro comercial- no cuenta con profesionales de salud y éstos han debido ser aportados por el municipio colchanino.

Los profesionales tomaron cartas en el asunto y, como primera medida, realizaron en su hora de colación una manifestación afuera de la posta de Colchane.

Dicha acción, dijeron, tuvo como objetivo “visibilizar la falta de recursos económicos y humanos para hacer frente a la demanda de atenciones de salud de los migrantes irregulares, además de las precarias condiciones que  viven en el campamento transitorio”.

La Directora de Salud Municipal, Yolanda Flores, considera que el gobierno es responsable del desmedro de la situación de salud en la comuna. Y respecto de la manifestación que ha desplegado el personal indicó que “los entiendo y los comprendo. Acá hay una irresponsabilidad de parte del gobierno, del Estado de Chile al implementar una carpa transitoria para la gente que llega angustiada y donde no tienen personal que pueda acoger a estas personas”. 

La directora también denuncia que han informado al Servicio de Salud de Tarapacá acerca de esta realidad, pero no han encontrado respuesta: “Todo lo que llega a Colchane es atendido y solucionado por los funcionarios de salud municipal”. 

Flores puntualizó, además, que “los funcionarios están cansados, agotados de seguir apoyando en las atenciones a los migrantes. Ha sido últimamente explosivo el número que hemos atendido”, subrayó.

La responsable de la Salud Municipal en Colchane estima que la presencia de migrantes hace imprescindible la implementación de un Servicio de Atención Primaria de Urgencia (Sapu), “por qué no podemos seguir presionando a nuestros funcionarios, agotándolos mental y físicamente”.

TRABAJADORES OPINAN

Para el doctor Guillermo Tapia, la situación se hace cada vez más insostenible. “Es agotador. Los horarios y jornada laboral son muy agotadores por la atención a migrantes. El equipo está totalmente agotado, especialmente el fin de semana, porque no hay apoyo por parte del Servicio de Salud. Sacamos funcionarios destinados a la comunidad local para atender migrantes, quienes son muy exigentes. Hemos tenido problemas que quieren atención muy rápido y ser derivados al hospital o a  otro tipo de establecimiento”. 

El Facultativo pide al gobierno un mayor financiamiento y más empatía con el servicio de urgencia de Colchane.

Romina Aguilar, llegó en noviembre del año pasado a Cochane para trabajar como dentista y está de acuerdo con las demandas de sus colegas. “Me tocó, dice, vivir la crisis de febrero de este año y llevamos bastante tiempo esperando soluciones concretas y reales y esto del refugio no ha sido la solución adecuada, porque tampoco se ha considerado la opinión de la gente que está a cargo de la posta. Veo que ha pasado y sigue pasando el tiempo que hay soluciones parche, el equipo está desgastado. Incluso kinesiólogos y psicólogos están cumpliendo funciones que no les corresponden y se deja a los usuarios de la comuna por atender y ayudar a las personas migrantes”.

La odontóloga describe la situación que se vive a diario desde la instalación del campamento transitorio con estas palabras: “Ha sido bastante caótico porque el personal no da abasto para satisfacer las necesidades de los migrantes, los que están teniendo necesidades en salud y urgencias para los que no contamos con el personal para poder atenderlos. Nos damos cuenta que en el refugio, que está en la frontera, no están las condiciones básicas para velar en su salud, en sus derechos. En estos momentos están hacinados. Allá no hay personal de salud que los atienda en primera instancia y siempre llegan a la posta buscando ayuda, porque claramente la necesitan. Han llegado pacientes con fracturas, muchas embarazadas deshidratados y hemos tenido que ocupar recursos acá del CGR para poder atenderlos”.

El alcalde de Colchane dice entender las demandas del personal municipal y vuelve a enfatizar que, a su juicio, “la migración sigue descontrolada en Colchane, hemos visto como cientos de migrantes ingresan al refugio que instaló el gobierno sin embargo, en la mayoría de ellos reclaman no recibir abrigo y viene a solicitar implementos, alimentos, agua y vienen muchas veces de mala forma poniendo en una situación compleja a nuestros funcionarios, que ya están cansados y que pretenden emigrar de nuestra comuna. Esto produce un detrimento económico de nuestro municipio que nadie responde. Hemos solicitado de manera reiterativa al gobierno la implementación de un “Sapu”, que es urgente para poder a atender a cientos a migrantes que llegan toda la noche, todos los días a nuestro consultorio.

EXTRANJEROS, CRÍTICOS

En la plaza de Armas de Colchane han vuelto a aparecer migrantes venezolanos deambulando, y también las caravanas de migrantes caminantes quienes, junto a niños, buscan salir rápidamente de la comuna de Colchane, comuna enclavada a 3.700 metros del altiplano andino y distante a más de 200 kilómetros de la costa.

Acusan que al campamento transitorio se encuentra colapsado y que no presenta condiciones mínimas de salubridad. La venezolana Jenny Valor, llegó con su familia el domingo 12 recién pasado y pernoctó en la Plaza de Armas de Colchane: “No fui al refugio porque hay muchas personas ahí. Uno tiene que estar resguardándose del covid y de verdad hay demasiadas personas ahí”.

Por otro lado los migrantes venezolanos acusan que las autoridades chilenas les han prohibido a los transportistas trasladarlos, como reclama Luisine originaria de Maracaibo, Venezuela: “No nos están dejando pasar a nosotros, a los venezolanos. Estoy con mi bebé desde ayer. Los conductores nos dicen que está prohibido llevarnos a nosotros pero vemos que han montado a otros, bolivianos, colombianos, etc. Me siento horrible que nos discriminen así”.

Otra extranjera proveniente de Venezuela es Rosibel Alvear, quien tiene un embarazo de 5 meses. En el Centro de Enfermedades Respiratorias de Colchane le diagnosticaron presión arterial alta y una infección en la zona vaginal producto del viaje. Ella espera que las autoridades empaticen con lo que ellos están sufriendo: “Soy una persona que viene de un país que está destruido. Solo vengo querer una mejor vida y más nada, y que nos dejen pasar. Imagínese parar cinco días aquí y con este frío, tengo mucho miedo. ¿Qué vamos hacer? Esperar, porque tampoco podemos llevar la contraria a las autoridades. Solo un poquito de consideración y misericordia es lo que pido”, finaliza.

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