Fiesta dieciochera a la usanza pampina

Más de 4 mil personas participaron en la celebración de las Fiestas Patrias a la usanza
pampina, realizada en la Salitrera Humberstone y que ya es parte de la agenda turística de
Tarapacá.
Hasta la salitrera llegaron familias completas, que llevaron s su hijos e hijas, para que
conocieran los tradicionales juegos pampinos. Los más pequeños desconocían muchas de
estas prácticas lúdicas, lo que se reflejo cuando un pequeñito preguntó: “Mamá, ¿qué es un
run-run?”
También llegaron numerosos turistas y visitantes, que se sienten atraídos por las tradiciones
pampinas. Denominada “El Cielo de la Pampa se Viste de Colores”, -en consideración de cómo
lucen los volantines en el azulado y claro cielo de la pampa-, contempló una variada parrilla de
actividades y presentaciones artísticas, así como talleres donde los participantes aprender
algunos bailes tradicionales como el cachimbo de Tarapacá.
La jornada realizada por la Corporación Museo del Salitre, con el apoyo de SQM, cumplió el
objetivo “que vinieran las familias con sus hijos, porque estas son fiestas familiares, que no
debemos olvidarnos y que ocurrían hace años, acá en la Pampa Salitrera”, manifestó Silvio
Zerega, director de la Corporación Museo del Salitre, entidad que administra las Oficinas
Humberstone y Santa Laura.
PARTICIPANTES
Rodrigo Martínez llegó con sus hijos Paloma y Mateo desde Pozo Almonte y dijo que el
encuentro dieciochero “está entretenido. Es bonito recordar los juegos típico, lo que se está
perdiendo día a día. Hace como cuatro años que venimos a esta actividad”.
Su hija Paloma opinó que era “muy entretenido, porque nosotros aprendemos las cosas que
nuestro padres y familiares jugaban cuando eran chicos. Me gusta venir acá”.
Jazmín Pizarro, junto a su “familión” participaron de la fiesta dieciochera pampina. “Vinimos a
celebrar esta fiesta que ya es tradicional. Es importante para los iquiqueños, darle el valor a la
pampa y a Humberstone, que es un patrimonio cultural y enseñarle desde pequeño a nuestros
hijos la importancia de las salitreras”.
Andro Lafuente, de familia tradicional iquiqueña y pampina, recuerda que sus padres vivieron
en Peña Chica y en Humberstone y que su padre fue de las primeras personas que tuvo
micros, desde la pampa a la ciudad, “cada vez que podemos nos arrancamos a la pampa y a

esta actividad para que nuestros hijos no pierdan la esencia de sus raíces, y para que sigan
manteniendo vivo para siempre, el recuerdo de la sacrificada pero a la vez, la bella vida en la
pampa”.