Conmemorarán a la Oficina Salitrera Victoria

Este 31 de octubre se cumplirán 44 años del cierre de la última oficina salitrera que laboró en
la región de Tarapacá. Para tal efecto el sábado 28 de octubre, desde las 18 horas, se realizará
en el Palacio Astoreca un acto solemne pampino donde se exhibirá el documental “Los
Fantasmas del Salitre, habrá un muestrario de 3 mil fotografías de la oficina y también serán
homenajeados ilustres victorianos y victorianas que llegarán de otras ciudades del país a este
evento. Entre pampinos a destacar hay dirigentes gremiales, educadores, educadores,
deportistas, abogados.
A este centro minero llamado Victoria, en pleno apogeo de producción llegaron a trabajar
2.200 profesionales entre supervisores empleados y obreros, que junto a su grupo familiar se
alcanzaba una población estable de más de 16.000 habitantes
La oficina se inicia como planta mecanizada en 1945, ya que antes funcionó con el nombre de
Brac trabajando con el sistema Shanks, llegando 31 de octubre de 1979 donde paraliza sus
faenas productivas, misma fecha donde sale del puerto de Iquique el último embarque de
salitre hacia la República Popular China.
De las miles de personas que vivieron en Victoria solo queda un triste recuerdo de lo que fue la
explotación del oro blanco. Una vez al año esos recuerdos hacen volver la vista al desierto y la
pampa que guarda en sus entrañas aún tanta riqueza que jamás volverá a ser explotada como
en los tiempos idos. En la actualidad Victoria yace dormida pero su recuerdo no se apagará
jamás mientras haya pampinos de corazón.
Está oficina fue parte de la historia de la pampa salitrera que se escribió con el sudor del “Roto
Pampino”, hombre de carácter rústico, pero dotado de un noble corazón. Muy hábil con el
macho y el chuzo. Sus fuertes y callosas manos, ayudadas por dichas herramientas,
destrozaban los enormes bolones de caliche desprendidos de las entrañas de la tierra, por la
acción de la dinamita. Pero, a pesar de la sacrificada existencia del pampino, lo hizo muy
inquieto en cuanto a su futuro y porvenir. Esta misma inquietud lo convirtió en un hombre que
luchaba por sus Intereses para cuidar a su grupo familiar

Seguramente de Victoria no quedará más que el recuerdo y la vida en ese lugar se reducirá a
unas cuantos arboles de Tamarugos, como el resto de la pampa. Sólo sobrevivirán las cruces
del Cementerio, allí donde también hubo vida y laboraron otras oficinas salitreras que antes
fueron riqueza y hoy no son más que olvidó.

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