Infectólogos apuntan al Amazonas como cuna de una próxima pandemia

La última investigación advierte que aquellos poblados con poca vegetación y alejadas de los centros neurálgicos son un foco de eclosión de enfermedades transmisibles de animales a seres humanos. En Brasil, diecinueve estados presentan un alto riesgo de propiciar nuevos brotes y Chile está “demasiado cerca” como para estar tranquilo.

Isabel Frías

Periodista U.C.

Antes fue el covid-19 y desde hace semanas ya llegó a territorio nacional la viruela del mono. Sin embargo, el “tema” de las enfermedades contagiosas está lejos de terminar y tal parece que está recién empezando, producto de la magnitud que tiene el fenómeno del cambio climático.

La relación entre este último fenómeno y las enfermedades virales transmisibles desde animales al ser humano está bastante estudiado, pero es poco conocido por la población:

Suena factible cuando se habla de costumbres culinarias asiáticas, pero si se pone en su entorno el asunto se hace más difícil.

Estamos hablando del más reciente estudio de Science Advances, donde se advierte que el riesgo de zoonosis aumenta en ciudades brasileñas colindantes a la selva amazónica. Allí se explica, además, porqué aquellas ciudades remotas –con alta pérdida de vegetación por el cambio en el clima- presentan un mayor riesgo de sufrir estos brotes contagiosos múltiples y desde diferentes fuentes.

Dicha investigación, analiza concretamente nueve de estas patologías desde 2001 a 2019 y señala que solo ocho de los veintisiete estados brasileños presentan un bajo nivel de riesgo; el resto, compuesto por diecinueve, están simplemente expuestos. Por supuesto, se trata de una alerta que es válida para los pueblos cercanos a la zona del río Amazonas, aunque es extensible a todos los países vecinos o próximos y comparten territorio en Sudamérica.

RAZONES CIENTÍFICAS

Para entender las causas y efectos de la crisis ambiental y sanitaria, es preciso saber antes que las enfermedades que se transmiten entre “especies diferente” son resultado de procesos ecológicos, socioeconómicos y demográficos todos entrelazados entre sí.

Para los científicos ya ha quedado establecido que el vínculo y mayor contacto entre humanos y vida silvestre en áreas con degradación ambiental, lo cual “influye en la rapidez con la que las infecciones se propagan por regiones socialmente vulnerables”.

Cecilia Andreazzi, de la Fundación Oswaldo Cruz (FioCruz) afirma: “Hemos desarrollado una nueva metodología para cuantificar la relación entre la frecuencia de varias enfermedades zoonóticas y doce variables, incluida la presencia de animales salvajes, la pérdida de vegetación natural, la forestación urbana, el producto interior bruto medio y qué tan lejos están las ciudades estudiadas de centros urbanos”.

Los estados con mayor peligro se concentran en la zona norte de Brasil como Acre, Amapá, Amazonas, Roraima o Tocantins.

Gisele Winck, también miembro de FIOCRUZ, y otros científicos sostienen que “la vigilancia de las especies cazadas” para obtener carne podría prevenir la propagación de estos brotes: “A pesar del riesgo indirecto que surge del consumo de animales silvestres, la prohibición total podría afectar a millones de medios de vida y exacerbar las amenazas a la biodiversidad”, advierte la especialista.

Dicho de otra forma, Para prevenir brotes zoonóticos relacionados con la caza, “es imperativo garantizar la seguridad sanitaria y alimentaria de las personas que consumen esta carne para subsistir. Esto se puede conseguir a través del seguimiento sanitario de toda la cadena productiva y de políticas que promuevan la educación y la buena gestión”, enfatiza.

Cabe destacar que Brasil actualmente combina vulnerabilidades socioecológicas y una crisis económica que hacen del país una incubadora potencial de la próxima pandemia, de acuerdo a los investigadores. Esta situación se fundamenta en el desconocimiento de la evidencia científica y los ataques a las organizaciones conservacionistas, leyes ambientales laxas y la implementación de políticas muy poco visionarias en la protección de la selva amazónica.

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