La llegada de la época invernal, ha traído consigo una serie de virus que afectan el sistema
respiratorio, principalmente a la población más vulnerable, entre los cuales se encuentran los
adultos mayores.
Son diversos los virus hoy presentes en circulación, COVID, influenza, virus respiratorio sincicial,
entre otros.
Según Carolina Álvarez, enfermera de las residencias para el adulto mayor Senior Suites, los virus
afectan principalmente a los grupos más vulnerables, como los niños, enfermos crónicos y adultos
mayores. “en el caso de la tercera edad aquellos con patologías de base o inmunocomprometidos
son más propensos a contraer infecciones de manera grave”, explica la enfermera.
Es por esta razón que las infecciones respiratorias pueden ser de gravedad para la población
mayor, y “es fundamental estar atentos a cómo prevenir y también a cada síntoma que pueda
presentarse, para tomar medidas a tiempo”, señala Álvarez.
Dentro de los síntomas que pudieran presentarse se encuentran: fiebre, estornudos, secreción
nasal, reducción del apetito, silbido en el pecho, entre otros. “Es importante destacar que, para la
mayoría de los virus, sólo se puede tratar la sintomatología, mientras el sistema inmune se
encarga de combatir la infección”, explica Álvarez.
La enfermera sugiere tratar los síntomas leves como el aumento de temperatura corporal, con
medicamentos previamente recetados por su médico tratante, evitando la automedicación con
antibióticos. En caso de que los síntomas persistan solicitar hora médica, y si estos se agravan
(como temperatura mayor a 38°C por más de 3 días o dificultad respiratoria) acudir al servicio de
urgencias. Es muy importante seguir estos pasos, para evitar una sobrecarga al sistema de salud.
Para la enfermera, hay ciertas recomendaciones que son necesarias seguir para disminuir el riesgo
de contagio de estos virus:
-Lavado frecuente de manos “es uno de los puntos esenciales a la hora de protegernos del
contagio de virus”. En el caso del virus sincicial esto es particularmente importante, ya que este se
mantiene vivo en superficies.
-Utilizar mascarilla: “siendo una enfermedad que se puede propagar fácilmente en las épocas de
invierno, es importante ocupar la mascarilla cuando vayamos a espacios en el que estaremos con
muchas personas”, indica Carolina Álvarez.
-Evitar cambios bruscos de temperatura: se requiere tener cuidado con los cambios significativos
de temperatura, sobre todo en esta época, donde utilizamos sistemas de calefacción. En el caso de
salir a un espacio frío, procurar cubrirse principalmente boca y nariz.
-Limpiar y desinfectar regularmente: Al igual que el lavado de manos, es necesario mantener los
espacios del hogar limpios y desinfectados para evitar la acumulación de polvo y, más importante,
eliminar trazas de cualquier virus posiblemente nocivo. En esta misma línea, es necesario ventilar
los espacios para permitir que fluya aire limpio al hogar.
-Inmunizaciones: la especialista insta a “mantener al día las inmunizaciones con las vacunas
disponibles contra los virus de Influenza y COVID, ya que esto disminuye el riesgo de contagiarse
reduciendo la posibilidad de enfermarse con dos virus al mismo tiempo, lo cual generaría síntomas
más graves”.