Toques de amor

Ariel Jeria

Gerente general de Rompecabeza

El marketing digital va más allá de tener una cuenta de Instagram colorida, la cantidad de seguidores que posee una marca o la presencia en Facebook o LinkedIn. Si bien todo lo anterior es la base para estar en las redes sociales, hoy hemos alcanzado un nivel en el rubro donde podemos relacionarnos de distintas maneras con nuestra audiencia.

Y es que aunque podemos limitarnos a sólo mostrar y vender, a tener clientes y nada más, hay que tener en cuenta que estamos inmersos en el mundo digital y sus oportunidades. Con las herramientas actuales, tenemos una nueva gran capacidad que no podemos dejar de aprovechar: construir relaciones con cada seguidor.

Al mundo le falta amor, y en el marketing de contenido lo podemos dar por montones: ¿la receta? Los toques de amor, es decir, puntos de contacto con nuestros clientes, pequeñas acciones con grandes resultados que le demuestran, a cada usuario, que no son un número más, que nos damos el tiempo de escucharlos y entenderlos y que lo que queremos proveer son productos y contenidos de un valor real.

Cada marca conoce a su audiencia y puede ir ideando cómo hacerle estos toques que le recuerden que pensamos y estamos trabajando para ella. Esto significa que, en la práctica, nos beneficiamos ambos lados. La lógica radica en el intercambio de acciones. Por ejemplo, es muy recomendable hacer white papers o eBooks para ofrecer información valiosa a la comunidad que nos sigue. A cambio, podemos obtener sus datos, para así darles un nuevo toque: newsletters interesantes e informativos  para seguir conectando.

Uno a la semana, con contenido seleccionado e informativo puede marcar la diferencia. Para saber si está funcionando, la tasa de apertura debería estar por sobre el 15% y la de clicks sobre el 1%. Es decir, si mandas el correo a 100 personas, la idea es que mínimo 15 personas la abran y que al menos una persona haga click en algún enlace.

Después, considerar hacer webinars, que se popularizaron con la llegada de la pandemia y que se instalaron en nuestra actualidad híbrida. No necesariamente tienen que tener una convocatoria masiva; 20 personas que llegan son 20 a las que les interesa lo que tú ofreces. 30-45 minutos para dar un mensaje y probar en distintos horarios para ver cuál se adapta mejor a tu audiencia. Lo importante es atreverse.

Y el mismo consejo para hacer podcasts. Esto también está relacionado a estar pendiente de la actualidad y saber que la gente no tiene tanto tiempo y el contenido en audio tiene un potencial tremendo. Por ejemplo, un toque de amor para los lectores que son emprendedores: en el podcast El Ring de las Ventas accederás a varios tips que pueden ayudarte en tu negocio.

Más que buscar clientes que compren y desaparezcan, debemos generar el ambiente ideal para que les den ganas de querer ser seguidores de la marca, que sientan pertenencia, que valoren el contenido y decidan quedarse. Es entender que, a pesar de que estas relaciones se construyen en lo digital, detrás hay seres humanos preocupados los unos de los otros, demostrando cariño y agradecimiento, y por supuesto haciendo crecer a la marca, todo a través de toques de amor que, más que seguro, traerán solo beneficios para los consumidores y a quienes producen.

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