Despidiendo el 2021.

 Ana María Tiemann D.

Secretaria Ministerial de Gobierno

Región de Tarapacá

Ya casi está concluyendo este agitado 2021, es momento de que nos demos un tiempo para hacer balances, reflexiones y planifiquemos nuestro devenir futuro.  

Ha sido un año agitado social y politicamente hablando, de principio a fin, afectado por una pandemia mundial de la cual no se tiene parangón, la que nos ha golpeado transversalmente. También un año muy azaroso electoralmente, el que recién termina con la elección del nuevo Presidente de Chile por los próximos cuatro años.

Pero todo proceso que vive y remece a una sociedad, sirve para reflexionar sobre las prioridades y oportunidades que tenemos como personas, como familia y como comunidad.

Siempre es bueno analizar los acontecimientos desde una mirada positiva, constructiva y autocritica, para enfrentar las crisis desde una posición de colaboración; para aportar cada uno de nosotros a resolver y superar las deficiencias, injusticias y muchas veces falta de empatía y comunicación, incluso dentro de nuestras propias familias.  

Estamos viviendo en una sociedad, donde la tecnología muchas veces nos acerca a las personas, pero también nos aleja debido a que estamos envueltos en un sistema, en donde escasea el tiempo para compartir sin estar conectados al celular u otros aparatos. En pandemia, muchas familias han tenido el tiempo de poder compartir, de conversar, de conocernos más.

Estas conversaciones, no tan solo nos permiten conocer más a nuestros hijos, padres, abuelos, vecinos y amigos, sino también a nosotros mismos, y ver cuáles son nuestras prioridades en cuanto a proyectos y cambios, para el mayor bienestar en nuestras vidas.

He escuchado a muchas personas decir que, para estas fiestas de fin de año, van a ser más austeras en temas de regalos y gastos de fin de año, porque lo que quieren  priorizar es la unidad familiar y que sea una celebración de paz y disfrutar junto a sus seres queridos.

Lamentablemente, con ocasión de las fiestas de fin de año, siempre se incrementan los accidentes de tránsito y debemos lamentar desgracias familiares con muertos y heridos. Solo de todos y cada uno de nosotros dependerá no transformar la paz y alegría en una tragedia. 

Además, no debemos olvidar que aún estamos en pandemia, y aunque nos encontramos en una situación menos restrictiva respecto de los aforos, debemos seguir manteniendo todas las medidas de autocuidado básicas como son el uso de la mascarilla y el distanciamiento físico, para evitar el contagio por el COVID-19 y sus consecuencias, en algunos casos con resultado fatal. Complementando lo anterior, con un esquema completo de vacunación que nos protegerá aún más.

Los chilenos nos caracterizamos porque en los momentos más complejos siempre sacamos fuerza de nuestras flaquezas para volver a levantarnos, pero esto lo hemos logrado unidos y con mucha solidaridad.  Mi mayor deseo es que, en los tiempos venideros todos en nuestro país podamos trabajar unidos, constructivamente,  para el bienestar de nuestro querido Chile y sus habitantes.

Les deseo una muy Feliz Navidad y un Gran Año Nuevo 2022.

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