Las claves para encontrar los cuerpos de 19 fusilados


Muchas voluntades fueron las que se sumaron para encontrar en 1990 los cuerpos de 19
prisioneros del campo de concentración de Pisagua, que fueron torturados brutalmente y
luego fusilados por los militares. Muchas personas siguen preguntándose cómo es que dimos
con el lugar exacto; lo que desconocen es que la búsqueda duró diez meses. Diez meses antes
acampamos de pozo metros del entierro ilegal.

En honor a la verdad y desde mi punto de vista, dos fueron las claves para encontrar el lugar
donde fueron escondidos los restos humanos de los fusilados, por un lado la firme decisión del
recordado juez de Pozo Almonte, Nelson Muñoz Morales y por otro la participación del
radiodifusor Fernando Muñoz Marinkovic (Q.E.P.D.) quien puso a disposición del tribunal sus
dos potentes vehículos para el transporte de los excavadores voluntarios y los peritos. Sin los
carros, no habría sido posible la búsqueda, porque el juez no contaba con movilización,
tampoco con brazos para remover toneladas y toneladas de tierra y piedras y tampoco tenía
recursos.
Ahora, si bien el hallazgo de la fosa clandestina fue el 2 de junio de 1990, la búsqueda comenzó
el año anterior, en la que participamos Fernando Muñoz Marínkovic director de Radio Iquique
FM, yo y una familia que nunca quiso ser nombrada en los registros.
Acampar a pocos metros de la tumba
Al comienzo de la peligrosa misión, Fernando me dijo Mario, si logramos encontrar las
sepulturas de los prisioneros fusilados, será una gran noticia para la causa de los derechos
humanos y de gran valor para nuestro departamento de prensa. Este trabajo tiene las
características de una investigación periodística muy pero muy reservada, nunca lo olvides
El caso es que el 19 de septiembre de 1989 salimos de excursión y acampamos frente al sector
del viejo cementerio, pero nunca pensamos que pasaríamos la noche en las carpas ¡a pocos
metros de la famosa fosa! que si encontramos al año siguiente.
El año 1989 hubo varios intentos previos y dos expediciones muy numerosas, pero sin
resultados. En septiembre de ese año, estuvimos acampando a pocos metros de la fosa y no
nos dimos cuenta. Sólo el día 1 de junio de 1990, cuatro meses después de haber recuperado
la democracia en Chile se realizó una nueva expedición, esta vez tras haber presentado una

denuncia por inhumación ilegal y contando con el testimonio del doctor Alberto Neuman, que
también fue prisionero y que fue obligado por los militares a constatar la muerte de los
fusilados. Pero ese día tampoco hubo resultados. Lo mismo ocurrió al siguiente. Sólo a las
cuatro de la tarde del día 2 de junio fue encontrado un cuerpo ensacado, enterrado fuera del
viejo cementerio, en una explanada que servía como estacionamiento de vehículos. Fue el
camarógrafo Fernando Muñoz, quien con su cámara tomó una escena, desde una distancia de
cincuenta metros, notando una depresión del terreno, donde el perito Olaf Olmos (arqueólogo
de profesión) hundió un chuzo sin mayores problemas. Así, a una profundidad de 70
centímetros fue encontrado un cuerpo envuelto en dos sacos de arpillera.
Como el juez Nelson Muñoz había autorizado la búsqueda, él fue informado del hallazgo quien
se constituyó en el lugar acompañado de funcionarios de Carabineros para custodiar el área
del hallazgo, pero también llegaron detectives de la Brigada de Homicidios de la Policía de
Investigaciones para sumarse a las pericias in situ.
El magistrado ordenó al perito ad hoc Olaff Olmos que abriera el saco para conocer su
contenido. Así se constató que se trataba del cuerpo de una persona que tenía vendados sus
ojos y sus muñecas y tobillos atados con gruesos alambres y perforaciones en el pecho
producto de ráfagas de disparos.
DESPACHO URGENTE
Nuestra misión como medio de prensa era informar, es por eso que salimos del sector de
excavaciones en uno de los vehículos y nos dirigimos a la zona de Alto Hospicio de Pisagua
donde el año anterior habíamos encontrado un punto de señal de contacto con Radio Iquique
FM a través de un radio portátil. Así, rápidamente redactamos un despacho de prensa y fue
Fernando quien lo transmitió a la radio que comenzó a emitirlo cada quince minutos. Luego
ordenó que fuera enviado a Radio Cooperativa de Santiago. La noticia causó revuelo nacional e
internacional y comenzaron a llegar a la zona de búsqueda, personeros de gobierno,
parlamentarios de varios partidos político y especialmente corresponsables de televisión de
España. Francia, Alemania e Italia. Es que la evidencia criminal complicaba al general Augusto
Pinochet que constantemente negaba las muertes a manos de funcionarios de su gobierno.
Es bueno recordar que, de todos los datos que nos llegaban a la radio de familiares que
buscaban a sus familiares ninguno fue certero, solo el ojo del camarógrafo Fernando Muñoz
que desde cincuenta metros con su cámara advirtió una depresión rectangular en el terreno.
Esto, porque los cuerpos se deshidratan y una fosa una vez cerrada, se estabiliza dejando a la
vista, la orilla de los cuatro costados.
QUÉ PASÓ CON EL MÉDICO
Respecto del médico Alberto Neumann quien fue prisionero del campo de concentración, él
fue obligado a confirmar la muerte de las víctimas después de los fusilamientos y debía dar
cuenta cuando una víctima seguía con vida. En estos casos, un oficial se encargaba de rematar
al prisionero

Neumann había llegado desde Valparaíso para llevarnos al lugar donde estaba la fosa y
erróneamente nos llevó hasta la playa donde realizamos agotadoras faenas tirando pala,
picota y chuzo, sin resultados.
El médico que estaba como “ido”, perturbado, esa mañana subió por la ladera hasta la
explanada del cementerio y se marchó caminando hacia el pueblo.
Sospechamos que fue él quien dejó un bototo sobre una gran roca y una flor y junto a la piedra
con el número 73 en medio de un círculo marcado en la arena con el pie. De haber estado esa
señal desde la noche, la habríamos notado entre las doce personas que transitamos por el
estacionamiento de tierra.
VEINTE DESPACHOS DE PRENSA
Mientras que mi amigo Fernando Muñoz, registraba con su cámara de video todos los
destalles del procedimiento de exhumación, yo preparaba una veintena de despachos de
prensa para la Radio Cooperativa relatando todo el proceso para los cuatros informativos
diarios además de los informes de última hora, tal era el interés por conocer lo que estaba
ocurriendo en Pisagua.
Es justo reconocer que el juez Nelson Muñoz nunca nos limitó en nuestro quehacer
informativo. Creo que, sabía la importancia de informar al país sobre el caso de los fusilados.
Tampoco nos complicaron los de la Brigada de Homicidios. El juez sabía que nuestra labor
serviría para reafirmar el sumario que estaba llevando a cabo. Es por eso que reitero que,
gracias al magistrado Muñoz Morales se pudo conocer la verdad informada por las radios con
apoyo de las imágenes de video del documental que editó Fernando.
También creo que es primera vez que reporteros que se involucran en los derechos humanos,
en la búsqueda de los restos mortales de las víctimas de la dictadura pueden relatar
rápidamente desde el lugar de los hechos el procedimiento de desentierro. Al informar rápido
y primero, no dimos tiempo a grupos interesados en desmentir lo que se estaba descubriendo
tachándolo de “restos arqueológicos de antigua data” como muchas veces ocurrió en nuestro
país.
NOS CONTROLABAN
Muchas preguntas se habrán formulado las personas acerca de cómo un grupo de civiles,
eludieron el estricto control de Carabineros en el camino que conduce al viejo cementerio y
cómo lograron burlar la unidad militar acantonada en el pueblo. Los carabineros querían saber
en qué pasos andábamos, Fernando y yo.
¿En qué onda están, adónde se dirigen?
-Vamos a Pisagua.
¿Y a qué van hasta allá y para qué? -preguntaban.
-Estamos editando un documental sobre el desembarco anfibio de 1879.
¿Y cuando lo terminen nos podrían convidar una copia?

-Por supuesto, cuando finalicemos el trabajo.
¿Podrían llevar estas cajas de mercadería a la Comisaría del pueblo?
-Ningún problema, cuando quieran porque seguiremos viviendo al lugar.
MINISTRO EN VISITA
Así, ocurrió lo que los abogados de derechos humanos temían, que el Poder Judicial apartara al
juez Nelson Muñoz, de la investigación y nombrara un Ministro en Visita misión que recayó en
el magistrado Hernán Sánchez Marré. Este ministro suspendió de inmediato la búsqueda y
dejó a Carabineros en custodia del sector del procedimiento.
Pero ocurrió que el ministro no contaba con logística para reanudar la búsqueda y debió
recurrir al mismo grupo de voluntarios, a través del arqueólogo Olaff Olmos, al camarógrafo
Fernando Muñoz que aportó los vehículos para el traslado de los excavadores. Luego consiguió
una retroexcavadora que perforó el terreno en distintos lugares sin resultados, por lo cual
cerró la investigación y pasó la carpeta investigativa al fuero militar.
INTERROGATORIO A REPORTEROS
Antes de cerrar la investigación, el ministro Sánchez Marré nos citó a la Corte de Apelaciones,
a Fernando y a mí para tomar declaraciones sobre nuestro rol en el caso.
El magistrado se mostró muy disgustado y me reprendió severamente por haber informado a
Santiago de lo que estaba ocurriendo en torno al hallazgo de la fosa clandestina.
¿Por qué está informando de esto? ¿Quién le dijo como encontrar esta fosa? ¿Quién financia
esta operación? ¿Quién lo autorizó?- me preguntaba mientras que un funcionario tomaba
nota. En total casi medio centenar de preguntas.
Me di cuenta de inmediato que en vez de felicitarme por haber colaborado con la justicia y los
derechos humanos, me estaba reprendiendo.
Yo trabajo en un medio de comunicación y mi función es informar a la ciudadanía lo que está
pasando. Además estoy participando en esto gratuitamente, aguantando el calor, la sed y el
hambre – le dije muy molesto.
Igual situación vivió Fernando Muñoz, pero después de reprocharlo por las imágenes de video
que grabó, terminó pidiendo “algunas fotitos y algunas imágenes porque el tribunal no tiene
nada”. Yo creo que el ministro en visita tenía hartas ganas de enviarnos a la cárcel.
NÓMINA DE PALEROS
Aprovecho la oportunidad de esta nota para dar a conocer la nómina oficial de las personas
que estuvieron presente en el hallazgo de la fosa clandestina. Algunos de ellos han pedido
confidencialidad, lo que respetamos.
Patricio Cabezas, hijo del abogado Julio Cabezas Gacitúa, integrante del Consejo de Defensa
del Estado de la época, en Iquique, cuyo cuerpo fue encontrado en la fosa.

Víctor Troncoso, Juan Ramírez, Bernardo Tapia, Héctor Esquivel, Epifanio Flores y Mario
Vergara, quien escribe esta nota. Darian Olmos fue acompañante del grupo. Dirigió la
investigación, el Juez de Pozo Almonte Nelson Muñoz Morales, apoyado por Olaf Olmos, perito
ad hoc, Eduardo Olguín, médico, perito ad hoc, abogado de Derechos Humanos, Héctor
Salazar, Enzo González, secretario del tribunal de Pozo Almonte y Fernando Muñoz Marinkovic,
camarógrafo.
Debo dejar en claro, que la búsqueda de los restos de los fusilados, fue eminentemente
periodística y haberla ocultado, por temor u otra razón, habría sido una grave falta a la verdad.
Es que el país debía conocer de inmediato lo que estaba ocurriendo en el norte del país.

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