“La violencia contra las mujeres está arraigada en la cultura”

Tras asumir por selección de Alta Dirección Pública, Priscilla Carrasco Pizarro, escogió Tarapacá para visitar en su primera visita a terreno luego de ser ratificada por el Presidente Boric en el Servicio Nacional de la Mujer.

Con una agenda repleta la recibió Tarapacá a la nueva Directora nacional del Servicio de la Mujer y Equidad de Género (Sernam EG) y en la ocasión tuvo la oportunidad de revisar los diferentes que se desarrollan localmente, así como reunirse con diferentes grupos de mujeres y también planta de funcionarios.

En ese contexto, la asistente social y magister en migraciones se hizo un tiempo para responder el siguiente cuestionario a el diario El Longino.

¿Qué valor le otorga al hecho de ser nombrada tras concurso por ADP?

Me enorgullece mucho haber sido nombrada por el Presidente Gabriel Boric para liderar una institución con tanta trayectoria y que lleva más de 30 años trabajando por las mujeres de Chile. Estoy segura que se valoró mi experiencia y mis conocimientos técnicos para entregarme la responsabilidad de asumir este cargo.  Yo agradezco mucho esa confianza y, por supuesto, es un gran desafío.

¿Cuáles son las principales tareas que se ha impuesto, al asumir?

Cuando se asume una responsabilidad tan importante como liderar una institución como el SernamEG, lo importante es hacer un diagnóstico de la organización. Nos hemos encontrado con equipos desgastados, con falta de profesionales, y con un clima laboral que hay que mejorar. Yo diría que mi sello distintivo será generar una cultura basada en el buen trato entre todas y todos. En la medida en que logremos equipos de trabajo consolidados y coordinados, vamos a entregar una mejor atención a las mujeres sobrevivientes de la violencia machista.   

¿Cuáles son las diferencias con las tareas que realiza el ministerio?

El SernamEG y el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género son dos instituciones que trabajan coordinada y colaborativamente. La cartera que hoy lidera de la ministra Antonia Orellana, es la encargada de generar las políticas públicas. Por ejemplo, la aprobación de la Ley de Responsabilidad Parental y Pago Efectivo de la Pensiones de Alimentos. En cambio, el Servicio es la institución responsable de implementar las políticas públicas, a través de planes y de programas, que benefician directamente a todas las mujeres en su diversidad.

Cuáles son los principales programas que lleva a adelante el Servicio

El Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género tiene la misión de fortalecer las autonomías de las mujeres, tanto física, como económica y política. O sea, a través de nuestros programas trabajamos el ejercicio de derechos de las mujeres, desde el conocimiento de los mismos hasta el fortalecimiento de nuestras capacidades en distintas áreas de la sociedad, sobre todo en aquellas que históricamente han sido masculinizadas. Para avanzar hacia la igualdad de género sustantiva en nuestra sociedad, es importante visibilizar nuestra participación y comprender que debemos estar presentes en todos los espacios.

En reciente entrevista, la Fiscal Jefe de Alto Hospicio reconoció que en Tarapacá el delito de mayor ocurrencia no son los homicidios ni el narco sino la violencia intrafamiliar (VIF). ¿Qué opinión le merece esa circunstancia tan lamentable?

Es una realidad que nos debería avergonzar como sociedad. Por mucho tiempo, por años, la violencia contra las mujeres fue considerado un “tema privado de pareja” donde “nadie se podía meter”.

Hoy no. Cada vez más estamos entendiendo que es una problemática que nos afecta de forma transversal como sociedad, todas y todos debemos involucrarnos activamente, la comunidad juega un rol fundamental en los procesos que vivencian mujeres sobrevivientes. Es muy importante que escuchemos a quienes son afectadas, que no cuestionemos su relato y que las motivemos y acompañemos para pedir apoyo en instituciones como el SernamEG.

¿Por qué cuesta tanto reducir las cifras de VIF, dado que éstas aumentaron incluso durante la pandemia y éste es un gobierno declarado oficialmente feminista?

Debemos entender que la violencia contra las mujeres es una problemática que está arraigada en la cultura machista de las sociedades, y existen muchos factores que han incidido para que se haya perpetuado en el tiempo. Por ejemplo, las desigualdades y brechas de género entre hombres y mujeres, la validación social del llamado “amor romántico” en las relaciones de pareja, donde los celos, el control, parecen ser mucho más importantes que el respeto de la dignidad y libertad de cada persona.

En general, las mujeres hemos estado bajo una dominación masculina que por muchas décadas estuvo aceptada.

Entonces, ¿cambiar esa situación es realmente factible a nivel de un Servicio público?

Hacer el cambio toma tiempo y se necesita el compromiso personal y profesional de todas las instituciones, para así avanzar más rápido hacia ese cambio. Es cierto, en pandemia vimos la agudización de la violencia contra las mujeres, pero también existe mayor sensibilización en las mujeres que viven esta realidad en sus relaciones y, por supuesto, mayor conocimiento de todas las instituciones que participan en la atención, protección y reparación de las sobrevivientes.

Además, justo cuando comenzó la crisis sanitaria también entró en vigencia la Ley Gabriela, la cual amplió la tipificación del femicidio: Con esto quiero decir que el aumento de las cifras responde a muchos factores. Lo importante es que hoy existe mucha más conciencia en la sociedad y menos tolerancia y eso es un paso importante en la erradicación de esta problemática.

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