“En Iquique no están acostumbrados a que los concejales fiscalicen”

Las expresiones corresponden al concejal más votado en la última elección, Washington Santos Aros. En entrevista con El Longino, el conocido profesor de educación física explicó de dónde provino la sugerencia que presentó a la Contraloría y la agenda de probidad que lleva adelante.

Isabel Frías

Periodista U.C.

Cualquiera sea la importancia que cada lector le asigne al Concejo Municipal de Iquique, esta instancia tiene un tremendo impacto sobre la vida de los iquiqueños: Ahí se resuelven y determinan aquellas medidas que se relacionan con la vida cotidiana de las familias y, por tanto, su gestión tiene un impacto más poderoso de lo que suele pensarse.

Una parte del electorado lo entendió de esa manera cuando, en las últimas elecciones edilicias del año pasado, convirtió al profesor de educación física, Washington Santos Aros en el concejal más votado en dichos comicios y, una señal concreta, del arrastre que tiene este representante de la ciudadanía que incursiona por primera vez en la política, respaldado por el Partido Federación Regionalista Verde (PRV).

El arrastre, por supuesto, en parte está vinculado a su biografía ya que es hijo de Washington Santos Uchida, también profesor, folclorista y concejal, quien fuera declarado “Hijo Ilustre” de nuestra ciudad de manera póstuma.

Consciente de este legado y prestigio que lleva instalado gracias a su padre, Santos Aros conversó con El Longino para hacer un balance de la labor realizada hasta ahora, tras asumir –en plena pandemia– a finales de junio del año pasado. Porque, de entrada, él reconoce ciertas dificultades en el quehacer que implica la representación a partir de un cargo público: “me ha costado un poquito adaptarme a las dinámicas con que funciona este trabajo; de hecho, me pregunto a veces si podré aguantar porque soy una persona muy confiada, vengo del mundo de la pedagogía y del deporte y éste es otro universo totalmente distinto”.

Ahora, desde el punto de vista de la ciudadanía, no es tan evidente que un concejal pueda hacer una diferencia en la toma de decisiones de un Concejo Municipal. ¿Cuál ha sido su experiencia en ese sentido?

– Estoy consciente de ello y también le hemos pedido al alcalde que tengamos una presencia tal vez en actividades que nos vinculen con la comunidad. Estoy hablando desde inaugurar una nueva sede, que es una obra que se analizado y aprobado previamente en el Concejo, hasta eventos de diversa naturaleza.

Concejales de todos los sectores hemos hecho presente esa necesidad, porque pensamos que son acciones concretas que permitirían mostrarle a la ciudadanía cuál es nuestra labor, qué es lo que realmente hacemos más allá de fiscalizar que es una de las tareas fundamentales.

Porque yo al menos, estos meses, junto con asistir a todos los concejos regulares y extraordinarios, me he dedicado a conocer y fiscalizar que los departamentos e instalaciones municipales funcionen correctamente; es decir, me he preocupado de ir conociendo y constatar que la gente reciba un buen servicio. Para mí es tan importante que las personas reciban un trato cordial, que fue lo que me motivó ingresar a la política.

¿Ingresó a la política para que los iquiqueños reciban un trato cordial en las reparticiones municipales? ¿Cree que la población no tiene esa cordialidad?

– Sí, esa fue una mis mayores motivaciones, pero en mi calidad de profesor vinculado al deporte y tras el estallido social le di otra vuelta al tema. Entonces me di cuenta que, aunque siempre me ofrecían presentarme a elecciones en diversos cargos y el año pasado fue distinto porque percibí que era el momento indicado.

Ahora, según lo veo, muchos de los problemas que tenemos se arrastran solo porque falta voluntad y decidí que yo quería plantear problemas, pero también ser parte de la solución, contribuir con mi granito de arena.

¿Y cuánto tiempo de su jornada le dedica a esta actividad, aproximadamente?

– Trabajo todos los días en temas del Concejo, de manera directa o indirecta y le dedico por lo menos unas cuatro horas diarias, aunque según la Ley en este trabajo no se cumple horario. Junto a mi trabajo estable de profesor, que es la entrada de la cual dependo, debo asistir al Concejo, a una reunión previa de trabajo preparatorio y, en mi caso, también hago mucho terreno en horas extraordinarias.

¿Esa actividad extraordinaria es remunerada?

– No. La dieta del concejal es una sola que es de 840 mil pesos mensuales, en cifras redondas.

Hace algunas semanas, usted junto al concejal Rodrigo Oliva fue hasta la Contraloría a dejar una sugerencia de fiscalización. ¿Cómo se vincula esa actividad con la agenda de probidad que usted desea impulsar? 

– Fue eso, una sugerencia para que el ente pertinente se involucre y revise. Porque yo creo que la ciudadanía espera que eso de la gente joven y nueva que llega a estos cargos, que hagamos la pega, que no lleguemos con una torta para la celebración de la Junta de Vecinos solamente.

Nuestro contrato con la gente dice que debemos velar por los recursos municipales, que sean bien gastados, donde realmente corresponda y dentro de las limitaciones que tiene este cargo, uno tiene que focalizarse en realizar esa labor.

La sugerencia a la Contraloría surgió tras revisar los diferentes ítems del presupuesto anual para aprobar venía el punto de los arriendos para 12 profesionales, funcionarios municipales que recibían este beneficio, algunos de ellos con sueldos de varios millones de pesos.

El financiamiento de un arriendo puede ser parte de un contrato para atraer a profesionales altamente calificados que, de otra manera, no vendrían a radicarse a Iquique a prestar servicios.

– Por supuesto y a eso voy y por ello quisimos hacer parte a la Contraloría para que revisara simplemente si el procedimiento está ajustado a Derecho, como dicen los abogados. Claramente se entiende que se contraten profesionales bajo esas condiciones si no viven en la región y son profesionales muy especializados.

Sin embargo, la Controlarían podría determinar que tales condiciones no aplican para un conductor de automóvil, por darle un ejemplo bien concreto.

Concejal Santos, ¿usted comparte la idea que la cultura de fiscalización es muy frágil y no solo en Tarapacá sino en todo Chile?

– Estoy muy claro en esa afirmación y en Iquique no están acostumbrados a que los concejales fiscalicen.

¿Y qué viene ahora en su agenda de probidad?

– Estamos poniendo foco en las horas extras y nos encontramos en la fase de recopilación de toda la información.

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