Ciudadanía exigió con marcha que autoridades les garanticen seguridad y control migratorio

Con menos participantes que las convocatorias anteriores de 2021, se concretó ayer la marcha convocada por redes sociales para protestar contra el gobierno ante el incremento  de la delincuencia,  la falta de medidas para resguardar la seguridad de la comunidad y no controlar el ingreso irregular de migrantes. Uno de los vecinos que salió a la calle a exigir su derecho de vivir en paz para dimensionar la asistencia inferior a lo esperado la graficó  señalando  “hay más contagia dos de Covid que gente protestando”.

Según estimaciones habrían sido poco más de 600 personas las que marcharon desde Plaza Prat hasta rotonda  Cavancha, ida y vuelta, manifestándose igual como ocurrió el 25 de septiembre y 2 de octubre pasado, en contra de las políticas migratorias del gobierno,  la falta de control policial que se traduce en violentos hechos protagonizados por extranjeros como el secuestro y posterior asesinato de un comerciante ocurrido el viernes 7 pasado.

La jornada comenzó cerca del mediodía cuando lentamente comenzó a congregarse la gente en la plaza Prat y luego de algunos minutos de titubeos, donde se consultaba cual sería el recorrido, de manera espontánea el grupo tomó el mismo rumbo que las jornada del año anterior, es decir, Aníbal Pinto, O’Higgins en dirección a la delegación presidencial.

Frente al edificio los marchantes se detuvieron para lanzar consignas exigiendo la presencia de Miguel Ángel

Quezada, representante del Presidente Piñera en la región, a quién señalan como el único responsable de la situación en que se encuentra Tarapacá y en particular Iquique por el alza explosiva de delincuencia, que es  causada por la presencia de bandas antisociales que han ingresado al país de manera ilegal.

Luego de esos minutos de desahogo ciudadano, la marcha continuó por avenida Arturo Prat y en el costado norte del edificio Atalaya se generó un violento incidente luego que unos marchistas increparon a un grupo de venezolanos que acampaban en los roqueríos. Mientras unos intentaban agredir a los foráneos, aprovechando que en ese momento no había    resguardo policial ni de marinos, otros integrantes  de la columna en el sector de las escalinatas del paseo Cavancha comenzaron a destruir y patear algunas pertenencias de los migrantes.

En medio de esa escaramuza uno de ciudadanos que salió a protestar por la “delincuencia desatada en la región” y que exigía el retorno de los venezolanos a su país, aprovechó para llevarse una bicicleta que estaba en los requeríos.

La marcha siguió por el borde costero y en la rotonda Cavancha fueron obligados por Carabineros a regresar por la misma arteria para continuar su caminar hasta el punto de partida, no sin antes volver a lanzar consignas reclamando contra las autoridades, las políticas migratorias y exigiendo soluciones especialmente en lo que dice relación con la creciente ola de violencia que azota a Iquique, Alto Hospicio y también las comunas del Tamarugal y el cada día más creciente descontrol de la pandemia  Covid.

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