Ante despido de 431 funcionarios a honorarios

Gremios de la salud advierten
efectos que traerá la medida

Por segundo día continuaron ayer las movilizaciones de los gremios de la
salud de Tarapacá para mostrar su malestar, descontento y exigir que se
revierta la medida de finiquitar contrato a los trabajadores modalidad
honorarios, que se incorporaron para reforzar los servicios ante la
pandemia Covid.
Ruth Ríos, presidenta de la Asociación de Enfermeros y Enfermeras del
Hospital Ernesto Torres, y a enfermera supervisora de unidad emergencia
del recinto de salud, enfatizó que están y seguirán manifestándose como
mesa multigremial que componen 8 gremios por la situación que afecta a
los funcionarios contratados a honorarios
“Estamos representando a toda la mesa, respondiendo al llamado de las
Confederaciones nacionales Fenats, Fenpruss, haciendo estas
manifestaciones por los efectos que tendrán las desvinculaciones del
personal que fue contratado a honorarios en el sistema de salud y el
acceso que tiene la comunidad en las prestaciones aquí. Las Federaciones
han logrado avances, pero el Gobierno sólo mantuvo de aquí hasta
diciembre la mitad del personal que estaba a honorarios”.
Indicó que desde enero 2024 no saben qué pasará, “no hay claridad si
Hacienda se entregaran los recursos para que estos cargos queden
permanentes en los sistemas de salud del país. Por eso estamos
peleando, por las desvinculaciones que habrá ahora a fines de septiembre
y las que tendrán efecto a fin de año, porque es incierto lo que vendrá
para el 2024”.

Respecto a la cantidad de profesionales de la salud que se verán afectados
con esta situación en la zona, manifestó que 431 cargos son los que tiene
la región, de esos 215 se finiquitarán dentro de 16 días (fin de mes) y los
restantes 216 el 31 de diciembre.
“Estos funcionarios dan respuesta a la brecha de necesidad de recurso
humano de la institución, que obviamente la epidemiologia después de la
pandemia nos trajo un escenario mucho más abultado de demanda de los
usuarios de la salud, esto dado por esos dos años que estuvieron sin sus
controles y accesos a salud por el aislamiento Covid”.
“Si estos funcionarios se van, añade Ruth Ríos-, el acceso de la población
a sus atenciones y prestaciones se verá afectado dado que al tener menos
gente obviamente no habrá opciones de dar las prestaciones, aumentarán
los tiempo de espera sobre todo en la unidad de urgencias, tiempo de
espera en policlínico para obtener una cama porque se tiene que cerrar
camas, cerrar estrategias como hospitalización domiciliarias. Vuelve a su
capacidad menor, que tenía antes de pandemia, y siendo el único hospital
de la región nos preocupa como gremio el que se colapse el sistema en
Tarapacá. Todavía no tenemos otro hospital -pese a que hay uno
construido en Hospicio-, que dé respuesta al funcionamiento para dar
oferta a más salud de la comunidad”.
EFECTOS
Ximena Astorga, presidenta de la FENPRUSS dijo que están en la misma
lucha de los restantes gremios por mantener los cargos Covid, por cuanto
hay un tema relevante que causa preocupación y es que el Hospital Alto
Hospicio no cuenta con permisos sanitarios para recibir pacientes
hospitalizados, siendo el único de la región de alta complejidad el “Dr.
Ernesto Torres”.
“El que desvinculen a los honorarios Covid significa no solo tener menos
personal que está cubriendo una brecha necesaria que tenemos en la
región, sino que además no podremos cumplir con la demanda que tiene
actualmente Tarapacá, que como dijo Ruth es el doble de un par de años
atrás y con un solo hospital, porque el hospital de Alto Hospicio es un
hospital que no tiene permisos sanitarios para funcionar”.